Hola:
Soy Hayder, ingeniero de software y autónomo. Así que cada trimestre me toca el mismo baile que a ti.
Odiaba esa parte. No el trabajo: lo de después.
Al principio eran papeles. Facturas dobladas en la mochila, tickets que se iban borrando en una carpeta (el papel térmico es el peor invento de la humanidad, justo después del Excel compartido) y yo, el día 15, reconstruyendo tres meses como un forense.
Luego me pasé a un programa en la nube, de los buenos. De esos con cuarenta pantallas y un tutorial de bienvenida que te saluda cada vez que entras. Y el desorden siguió ahí, solo que más bonito. Para saber cuánto iba a pagar, seguía teniendo que preguntar.
Le escribía a la gestoría: «¿Cuánto sale este trimestre?». «Mándame las facturas.» Se las mandaba. Faltaba una. Siempre faltaba una.
Luego llegaba el cargo. Unas veces cuadraba. Otras, abría la app del banco con un ojo cerrado.
En realidad no quería un software mejor. Quería poder desentenderme casi del todo. Que el programa hiciera el trabajo, que para eso está. Yo ya tengo uno.
Así que construí algo para lo que yo necesitaba (y, al 99,9 %, lo que necesitas tú también). Sin plan y sin pensar demasiado en venderlo. El logo vino justo después; el dominio ya lo tenía pillado desde hacía años. Lo justo: hacer la factura y olvidarme, apuntar un gasto con una foto del ticket y poder mirar, cualquier día, cuánto me iba a tocar pagar.
Lo he usado así mucho tiempo. Tanto, que también acabé haciendo con él las facturas del local de mi padre, desde el móvil y sin moverme de allí. Lo que viene siendo ser buen hijo, pero con menos esfuerzo.
Un día se lo enseñé a un amigo. Me pidió probarlo. Lleva meses con él y todavía no me lo ha devuelto.
Ahí pensé que quizá no era solo cosa mía. Así que me he tomado el tiempo de pulirlo bien y abrirlo.
Lo que hace hoy, sin adornos:
- Facturas y presupuestos que se numeran solos, con tu logo y tus colores.
- Gastos que se apuntan con una foto del ticket.
- El 303 y el 130 calculados cada trimestre, con el plazo a la vista.
- Al cerrar el trimestre se lo manda todo a tu gestoría con un clic, o solo si quieres: los CSV, los PDF en un zip y las cifras.
- Igualas que se facturan solas, y cada cliente en su idioma y su moneda.
- Tu página en nyrut.com/@tunombre, con tus datos de facturación y tus enlaces. Se acabó copiarlos en cada email.
- Y si eres de terminal, todo esto también desde ahí.
- Tus datos, tuyos: te llevas la copia entera cuando quieras.
Te aviso de lo que no hace: no presenta impuestos ni sustituye a tu gestoría. Te deja los números hechos y el paquete listo para mandar. A mí me bastó para dejar de esperar al último día. Y a mi gestoría, para dejar de pedirme la factura que faltaba.
Si lo pruebas y algo no te encaja, escríbeme. Lo leo yo. Hasta las quejas. Sobre todo las quejas.
Hayder · Escríbeme
Ingeniero de software, autónomo y el que hizo Nyrut























